Nuestra Historia
La Hacienda La Laja tiene raíces que se remontan al siglo XIX, cuando estas tierras en las montañas de Subachoque pertenecían a la familia Escallón del Castillo. En 1950, Jesús María Rivera — nuestro bisabuelo — adquirió la hacienda que contenía el predio que hoy conocemos como La Chorrera, trayendo consigo su hato lechero desde la Sabana de Bogotá y abriendo a pico y pala los primeros caminos de acceso por el páramo. Una casa que ya existía antes de 1856 fue testigo de todo lo que vino después.
En 1974, la hacienda se dividió entre los ocho hijos de Jesús María, y La Chorrera quedó en manos de nuestro abuelo materno, Billo. Hoy somos la cuarta generación en habitar y cuidar este territorio — cuatro hermanos — y la quinta ya está aprendiendo a hacerlo. Apostamos por una ganadería responsable, priorizando la conservación del bosque de niebla, la restauración de ecosistemas y el turismo de naturaleza como una forma de proteger lo que heredamos, porque lo más valioso que podemos dejar no es la tierra, sino el bosque que la cubre.


Esta es una reserva natural de la sociedad civil certificada por RESNATUR, situada a 2.950 m.s.n.m. en Subachoque, Cundinamarca, a solo 45 minutos de Bogotá. Nuestro enfoque es ofrecer un alojamiento completo para hasta 8 personas en medio de un bosque de niebla, donde los huéspedes pueden disfrutar de aviturismo, senderismo de diferentes niveles, y una profunda conexión con la naturaleza, además de explorar nuestra granja viva y acceder a cascadas y lagunas de páramo.
Juliana Pedraza
"La Chorrera Ecolodge es el lugar perfecto para disfrutar de la naturaleza y pasar momentos increíbles en familia o con amigos. La cabaña es demasiado cómoda, tiene todo lo que uno necesita, es acogedora y perfecta (Parece de cuento).
Los hosts son demasiado amables, todo el tiempo dispuestos para que tengas todo lo que necesitas. El paisaje es totalmente único, vivir el bosque de niebla, lleno de biodiversidad es un absoluto lujo para quienes aprecian la naturaleza.
Si te gusta la fotografía es un gran lugar para fotografiar aves, plantas, paisajes y si tienes suerte, otros animales. Lo recomiendo mucho! Es una gran opción, cerca de la ciudad, en un lugar único! Mi experiencia 10 de 10 !"
Juan Antonio Rivas
"Es un lugar muy especial al que vamos siempre que necesitamos recargar la pila y descansar de la ciudad. La casa es muy cómoda, acogedora y bien equipada. Está rodeada de naturaleza, la vista es increíble y la caminata hasta la cascada es imperdible.
Todo está muy bien cuidado y pensado para pasarla bien sin importar el clima o el horario. Es un lugar muy chévere para compartir con la familia, los amigos o en pareja."
Santiago García-Herreros
We stayed here in January and had a wonderful experience. The setting is incredibly peaceful, surrounded by beautiful nature, making it the perfect place to disconnect and relax. From the moment we arrived, we felt completely at ease.
The accommodation was very comfortable, with everything we needed for a pleasant stay. Waking up to the tranquility of the reserve and spending our days enjoying the scenery was a real highlight of our trip.
A special mention goes to Laura, who was an exceptional host. She was always attentive, friendly, and genuinely cared about making sure we had everything we needed. Her warmth and hospitality made us feel truly welcome.
If you're looking for a beautiful, quiet place to unwind and enjoy nature without sacrificing comfort, I highly recommend staying here. We left with great memories and would happily return.